Costa Oeste EEUU - Día 15 - San Francisco


Desayunamos en un sitio muy majo en la 8th con Howard (cafetería del Good Hotel) y recogemos la moto: una HD Road King (queríamos una Fatboy pero no tenian disponibles). El servicio es algo lento (ídem para devolverla) pero por fin me entregan la Road King. La combinación de negro y cromado es preciosa, y está impecable. Nervios al principio, porque comparado con mi Bandit 650 esto es un transatlántico, pero tiramos pa lante.



Hace un día de mierda, pero aquí dicen que todo puede cambiar en cuestión de minutos. Nos aferramos a eso. Vamos dirección Golden Gate, pero callejear por las cuestas de San Francisco es el peor banco de pruebas para una moto como esta, y llevando paquete el peso y la tensión es mayor. Paciencia hasta que le pille bien el punto a la máquina.
Encaramos el puente y la niebla lo tapa todo. No se ve ni el mar, ni siquiera la parte de arriba de los dos soportes principales del puente. Aun así, es una sensación increíble. Cruzar el Golden Gate es algo que hay que hacer si se viene a San Francisco.





Al salir del puente por el otro costado hace un día totalmente soleado, acojonante. En el canal del Golden Gate se forma una corriente que concentra toda la niebla en esta abertura de menos de 2 km.

Enseguida tomamos la salida hacia Sausalito, que es un pueblo costero muy pijete. Hay muy poco sitio para aparcar, así que metemos la moto en un parking.
Consejo: cuando lleguéis a un pueblo con vehículo privado, daros una vuelta antes de aparcar. Los precios pueden variar mucho de un parking a otro. Aparcar en la calle (en la acera, como en España) es la mejor opción, pero el tiempo es limitado y tenéis que ir al loro con el color del que esta pintado el canto de la acera: rojo es prohibido, blanco es reservado, azul es minusválidos (creo), ...





Lo que mas nos gustó de Sausalito es la parte del puerto, que tiene varios muelles y en muchos de ellos hay casas flotantes. Una de ellas con estilo Taj Majal.










Desde Sausalito contemplamos cómo en San Francisco sigue habiendo un pegote de niebla, pero aquí y en el resto de zonas colindantes luce un sol radiante. Solo hay unos pocos kilómetros de diferencia, muy curioso.
Seguimos bordeando la bahía y nos metemos por carreteras de curvas muy cerradas para acceder a rincones chulos, pero sudo la gota gorda para que la moto gire. Así que nos dejamos de inventos y nos limitamos a pillar la carretera 101, que nos lleva hasta Tiburon. Si Sausalito parecía un pueblo costero pijo, tranquilo e idílico, este es lo mismo elevado al cubo. En Domingo debe de ser más interesante, pero hoy está demasiado tranquilo. Son las 17h y vemos cómo llega el ferry desde SF con los trabajadores de vuelta a casa.









Volvemos al puente y otras dos pruebas de fuego para mi relación con la RoadKing. La primera es un atasco en la autovía de acceso al puente, y teniendo que parar cada 2 por 3, este peralte es infernal. Para mejorarlo, las rachas de viento lateral no me daban ni un respiro, circulando tan despacio son una tocada de huevos. Sensación agridulce con la moto.

En fin, llegamos a la ciudad, aparcamos la moto y vamos a cenar. Encontramos un italiano muy pintoresco, y muy raro. Entre el personal había dos mujeres que trataban a los clientes de una manera sospechosa, muy "cercana" para lo que se suele ver por aquí. Una de ellas iba algo piripi.

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