Costa Oeste EEUU - Día 11 - Mono Lake


Como ayer hicimos más kilómetros de la cuenta, hemos adelantado faena. Nos levantamos tranquilamente y desayunamos en un sitio con pinta de pastelería tradicional muy apetecible. Por dentro es espectacular, tienen todo tipo de sandwiches hechos al momento, infinidad de tipos de panes y toda clase de pasteles, bizcochos, donuts...y hasta churros! Tiene una terraza muy agradable, y aquí la temperatura es ideal. Buena manera de empezar el día!

Ponemos gasolina. Si no os da reparo, os recomiendo usar la tarjeta en el mismo surtidor para pagar (hay una ranura para ello). Os ahorráis tener que entrar en la tienda.

Partimos hacia el Mono Lake y Bodie, un pueblo fantasma de la época de la fiebre del oro (allá por el 1850) que llegó a albergar 10.000 personas en sus buenos tiempos. Era una ciudad sin ley donde el alcohol, los burdeles y los asesinatos eran cotidianos. Hasta que el fin de la mina y un incendio la despoblaron.
Han dejado muchos edificios como estaban (o eso dicen), es alucinante. Si os va la fotografía, disfrutaréis como enanos.
La entrada cuesta 7 dólares por cabeza! Solo hace 2 años costaba 3 USD! pero vale la pena.














Lástima que se pone a llover, pero vemos el resto del pueblo antes de irnos. Muy pero que muy recomendable. Aunque hay un tramo de tierra para llegar al pueblo, se puede hacer con cualquier tipo de coche sin problema.

Vamos a hacer el check in al hotel que hemos reservado: Tioga Lodge. Lo bueno es que las habitaciones por dentro son bonitas y amplias, estilo rústico, y que está al borde del lago. Da al este, así que la salida del sol mañana por la mañana promete. Lo malo es que es carísimo (160 dólares) pero aquí hay muy poco alojamiento y está todo lleno. Si podéis, no improviséis alojamiento por estos lares (salvo Bishop, que sí tiene muchos moteles).

Queríamos pillar unas canoas para pasear por el lago Mono, pero hace un día de mierda y con la lluvia no apetece. No estamos teniendo mucha suerte con el tiempo, nos jodió un poco el Grand Canyon y mañana parece que nos joderá Yosemite, pero al mal tiempo... Así que optamos por ir a comer a un lugar que recomendaba la Lonely Planet: el Whoa Nelie Dely (o algo así), no está mal. Hay otro sitio en el pueblo que también tenia buena pinta: el Nicely's, en la calle principal.

Después de la comilona nos vamos al lago a pasear por unos senderos que bordean el río. Muy grata sorpresa; con la puesta de sol, aquello es de lo más bonito que he visto en mi vida, en serio. De hecho, al atardecer empezaba a llegar mucha gente con equipos de fotografía muy cañeros. No dejo de flipar con las vistas que ofrece este lago al atardecer. Y es que en el lado Oeste hay unas formaciones de piedras (tobas) que salen del agua y forman un paisaje inigualable.






Después vamos a pasear por el pueblo. Si tenéis ocasión, en estos pueblos pequeños daros un paseo por las calles interiores (quiero decir, lejos de la calle principal donde está todo el meollo), es muy interesante y muy diferente a lo que son en España los pueblos.

Después nos vamos al hotel. Mañana tenemos que madrugar a saco (es la segunda vez en este viaje que usaremos despertador, la primera fue en Grand Canyon), ya que sólo tenemos un día para visitar Yosemite. Además, aprovecharemos para ver el amanecer en el lago, nuestra habitación da al lago y hacia el Este. Perfecto.




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Leyendo sobre la historia de California, uno se da cuenta de cómo se formó la identidad norteamericana (los valores, que llaman ellos). Esta es una tierra con poca historia, donde había un territorio disponible para quien se lo ganase. Para quien lo luchase frente a otros iguales. Aquí no hay patrimonios venidos de épocas feudales, no hay herencias históricas, no hay títulos nobiliarios que permiten vivir como un rey sin pegar palo al agua.
Aquí todo se ha ganado en primera persona, nadie vive en un pisazo en el centro porque lo heredó de los abuelos. Porque en la época de sus abuelos, allí como mucho había una casa de madera que desapareció en cualquier terremoto o incendio. Obviamente estoy exagerando un poco, si te apellidas Trump, Kennedy o Rockefeller no tienes que pegar ni palo. Pero ya me entendéis.

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