Costa Oeste EEUU - Día 13 - San Francisco



Nos levantamos para ir a nuestra última parada: San Francisco. Hoy tenemos el desayuno incluido, así que al ataque. También tienen maquina de gofres, debe ser habitual.

Hoy es 9/11 (para nosotros 11-S), un día triste y especial para los americanos. Ayer ya había programación en la tele, y para hoy hay mucho eventos en las ciudades. En San Francisco todos comienzan temprano, así que no podremos asistir a ninguno.

La ruta de Yosemite a San Francisco nos vuelve a ofrecer nuevos y diferentes paisajes. Esta tierra es la hostia.
Como era de esperar, a la entrada de la ciudad el tráfico se hace más denso, hasta que llega el super atasco. Qué raro, porque es domingo. Hay dos explicaciones: la primera es que en una hora y pico empieza el partido de los 49ers (el equipo de fútbol americano de la ciudad), y la otra es que hay un peaje unos kilómetros mas adelante (5 dólares).





Ya en la ciudad hacemos el check-in en el hotel Renoir, es modesto, pero se ve que estos días había una convención y además San Francisco es caro de por si, así que es lo que hay. Después devolvemos el coche. Entre las excursiones y la lluvia, el coche estaba algo guarrete, así que el tío que nos lo recoge nos suelta un rollo de que nos podrían cobrar 75 dólares, pero como es un tio "enrollao" no nos lo quiere cobrar. Me hace entender que quiere propina, creo que es una milonga, pero le doy 2 dólares y fuera. Nos despedimos de Cherokeeto con pena. Se me ha olvidado mirar el kilometraje final, pero rondará los 3000 km.


Después de conducir durante 12 días por 3 estados podemos decir que conducir aquí es muy fácil. La gente conduce muy tranquila y de manera muy cívica, por lo menos mucho mejor que en las ciudades españolas, así que no hay nada que temer. Lo único un poco complicado es orientarse en las grandes ciudades como Los Angeles, con tanta autovía cruzando la ciudad a veces te lías.


Salimos del Rent a Car con mucha hambre, así que empezamos a usmear y vemos un japonés que no tiene mala pinta. Entramos y enseguida vemos que hemos acertado, porque el 95% de los clientes son japoneses. Realmente estaba buenísimo! Vaya triunfo.

Con el buche lleno empezamos a descubrir San Francisco. Caminamos por el Soma y los embarcaderos. Entramos en el Ferry Building. Porque acabamos de comer, que si no... ya sabemos donde venir a comer mañana! Es una especie de mercado de San Miguel de Madrid, o la planta baja de la Illa de Barcelona. Todo muy pijo, pero con una pinta increíble: bocadillos a la plancha (como los que hacen en España), hot dogs de Beef, quesos de verdad, dulces, cafés de verdad,...





Seguimos por los embarcaderos, donde vemos la sesión de fotos de una boda rusa, muy curioso. En todo el paseo del embarcadero hay muchísima actividad (supongo que por ser domingo, a ver mañana...).
Llegamos hasta el famoso muelle 39, que nos ha parecido demasiado artificial, aunque tiene mucho ambiente. Entre las muchas tiendas de souvenirs, comida y pijadas hay una que nos llama la atención: una de antigüedades para coleccionistas. Son fotos firmadas, bates firmados, ... Hay una pelota de beisbol firmada por JFK por 12.000 dolares.







Luego hay una tienda de deportes en la que hay un negro enorme que supongo que es una leyenda del fútbol americano, luciendo anillo de campeón y dispuesto a firmar autógrafos, pero no viene ni el tato... En el muelle hay música por la calle, etc...
No os recomiendo ir mas allá del muelle 39, ya que el resto son todo chiringuitos y tiendas de souvenirs muy turístico-cutres sin ningún atractivo (opinión personal).
Vamos a Chinatown, que nos sorprende con mercadillos en la calle, y una boda que tenia un espectáculo de baile con dragones y tracas, muy folclórico!
Seguimos callejeando hasta Union Square. La plaza en si es normal, pero todas las calles de los alrededores valen la pena. San Francisco mola, es una mezcla entre Manhattan y Brooklyn. Muy animado, muy diverso... y con muchas cuestas.









Se hace de noche y refresca bastante, no vamos muy abrigados (Mark Twain dijo que su invierno más frio fue un verano en San Francisco). Vamos de camino hacia el hotel, habíamos leído que hay que evitar según que zonas por la noche, pero estamos relativamente cerca y seguimos callejeando. Ojo. Pasamos por un par de calles que no molaron nada (por ejemplo, la calle Jones cerca de Market). No caga, pero te dan ganas de apretar el paso.
La verdad es que algunas zonas de esta ciudad, cuando se hace de noche, parece una escena de la serie Walkin Dead, calles oscuras y solitarias con peña deambulando sola y algunos hablando solos...

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